El gran potencial del blockchain aplicado al sector social

El gran potencial del blockchain en el sector social

Desde ayudar a personas con acceso limitado a cuentas bancarias, hasta trazar atunes o mejorar el registro de migraciones e informes clínicos. Día a día están surgiendo nuevos proyectos basados en esta tecnología que pretenden solventar los desafíos sociales más apremiantes del mundo, aprovechando la manera en la que el Blockchain está reformulando como regulamos y administramos transacciones. Tan interesante es este crecimiento que fue uno de los temas tratados en el SOCAP de San Francisco en 2018 y en el Toronto Social Finance Forum. En este post vamos a mencionar algunos de los ejemplos que más nos han llamado la atención desde Lázzaro.

 

En el mayor campo de refugiados del mundo en Jordania, el World Food Programme (WFP) como parte de su programa piloto “Building Blocks” ha desarrollado un sistema para identificar a los refugiados y hacer que las ayudas económicas que se les proporcionan sean más rápidas, seguras y transparentes. Además, se ha desarrollado un sistema que les permite comprar en los comercios locales únicamente verificando su identidad a través de un escáner de iris. Las transacciones son autentificadas y registradas directamente sin ninguna institución intermedia. Esto ha permitido que las distribuciones y transferencias de “cash” sean mucho más eficientes y efectivas, además de suponer un grandísimo apoyo a la economía local.

 

El Blockchain también está suponiendo un antes y en después en el mundo sanitario. Con esta tecnología los historiales clínicos y datos médicos pueden ser leídos y compartidos con la total certeza de su integridad, proveyendo además una mayor seguridad en cuanto a la privacidad de los datos. Empresas como la centroeuropea Iryo están tratando de construir un ecosistema global para mantener unificados los registros de salud. De esta manera, inmigrantes, refugiados, o pacientes viajeros podrían hacer uso de su historial médico en cualquier parte del mundo.

 

Por otra parte, las necesidades inherentes del Supply Chain – traspasos trasparentes y trazables, registros seguros y monitorizaciones – hacen del Blockchain la solución perfecta para certificar robusta y transparentemente el origen sostenible y libre de esclavitud de los productos de nuestro consumo diario. Un gran ejemplo es la start-up inglesa Provenance, que en uno de sus proyectos ha verificado la cadena de suministro de atunes en Indonesia (una de las más controvertidas del mundo) desde el etiquetado del producto cuando es recogido por los pescadores hasta que este llega al consumidor final. O Choco4Peace, que utiliza el Blockchain para poner en contacto a agricultores de cacao de las zonas de postconflicto colombianas más vulnerables con empresas e inversores internacionales. Con esto pretenden, por una parte, empoderar y convertir a los agricultores en emprendedores; y, por otra, controlar el proceso de producción y distribución del cacao, y así garantizar tanto a los inversores sus inversiones y su rentabilidad, como a los consumidores el origen del producto. 

 

 

En definitiva, la tecnología Blockchain está ya contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, desde el apoyo al consumo responsable y erradicación de la pobreza hasta la acción contra el cambio climático, entre otras. Aunque el potencial de esta tecnología es indudablemente palpable, esta aun en investigación y desarrollo tanto tecnológica como regulatoriamente. Y, desde Lázzaro, ¡Estamos apostando por ello!